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  • Fabrizio Assumma

Erotofobia

Aggiornamento: 15 feb

En el trabajo clinico y sobretodo en lo que es la parte mas sexológica tal vez nos encontramos en casos de problemáticas, en manera mas especifca miedo hacia el sexo y mas específicamente en algo que es relacionando al sexo o a la intimidad.


Podemos tener muchos motivos, por la cual, no tenemos ganas, te obligas o tu sexo no es tan estupendo como te lo esperabas o como los medios te lo enseñan. O algo mas relación a tus capacidades, no te sientes a justo, cómodo es algo que no es para ti.


Hoy en día se observa siempre mas ese fenómeno, que podría ser definido como miedo a la relaciones sexuales, al sexo o simplemente dicho Erotofobia.


La emoción principal que dirige la eterofobia es el miedo, quienes lo sufren padecen de mas de un miedo especifico y en cada caso hay una gran variedad. No tiene nada que ver con el afecto hacia una persona o o la atracción sexual, en otras palabras es miedo a ser sexual con otra persona.


Hay varias razones del porque evitamos el sexo y podemos padecer ese tipo de fobia, a nivel clínico en la mayoría de los casos reflejamos una base muy común entre las personas en algunos aspectos , aquí las mas frecuentes :

  • nos no sentimos a la altura, hacia una idealización del sexo que tenemos que tener.

  • muchas expectativas hacia la sexualidad, lo que yo espero de mi como buen amante y lo que la otra persona se puede esperar de mi.

  • nuestra historia pasada, nuestra educación, nuestra historia sexual, traumas, eventos etc

  • un nivel muy alto de auto exigencia que nos imponemos , eso va muy relacionado a cumplir los estereotipos culturales de referencia, entonces vamos siempre en la búsqueda aunque sea a nivel subconsciente de estándares sociales autoimpuestos.

En el trabajo sexológico, se evidencian una series de miedos que se desarrollan, a raíz de los aspectos descritos anteriormente, y son :



  1. Miedo al fracaso: se manifesta al principio como un pensamiento intrusivo básicamente, entonces tenemos preocupación por ejemplo de no poder llegar al orgasmo o no poder llegar a la erección, no satisfacer il/la partner. Entonces entramos en un estado de confusión, de bucle de querer controlar algo que debería ser natural y lo que pasa ¿ mas lo queremos controlar y más perdemos el control a nivel puramente paradójico y fracasamos.

  2. La vergüenza: que uno mismo tiene a mostrar o no mostrar una parte de su cuerpo, en otras palabras miedo a mostrar una parte de nuestro cuerpo.

A nivel clínico lo mas habitual es el miedo a mostrar los genitales (sobretodo por los hombres) y el pecho (sobretodo para las mujeres) por ejemplo y su forma como si nos gustan o lo veamos mas más bonitos menos bonitos eso eso es una de las causas mas frecuentes también y no menos importantes de detección al sexo de lo que nos hace ir adelante o no en la relación sexual sobre todo cuando se trata de parejas ocasionales donde los partners no se conocen todavía.

  1. Miedo a hacerse daño a la penetración o a ser penetrad* y también a penetrar hacer daño al revés no al partner. Eso va mas allá de casos de vaginismo o dispareunia que necesitan un atención especifica y un tratamiento con un enfoque diferente.

  2. Miedo a perder el control de sí mismo sobre todo en aquellas personas que están las primeras experiencias sexuales, entonces encontramos muchos caso de ansiedad de prestación, en jóvenes y menos jóvenes, que quieren obtener un controlo o una tranquilidad en el momento de acercarse al momento sexual.


Para citarne algunas:


  • Miedo a la intimidad: No hay miedo al acto sexual en sí, pero sí de la intimidad que éste conlleva. La persona puede tener relaciones, pero se bloquea ante lo que siente como una invasión de su cuerpo y de su control sobre sí mismo en la relación íntima, y acaba evitando la relación, construyendo así una fobia invalidante.

  • Miedo a la vulnerabilidad: Como el anterior está ligado a la sensación de vulnerabilidad y falta de control de la relación sexual. La persona tiene miedo de mostrarse vulnerable o de sufrir si no gusta lo suficiente o no lo hace lo suficientemente bien. Puede afectar también a relaciones no sexuales.

  • Falofobia y colpofobia: Miedo a partes del cuerpo relacionadas con la sexualidad, comúnmente al pene o a los genitales femeninos. Pueden darse tanto en hombres como en mujeres.

  • Coitofobia o genofobia: miedo a la penetración y específicamente al acto sexual. No hay problema con los preliminares y se disfruta de la intimidad, pero la persona se bloquea ante la idea de avanzar más allá físicamente.

  • Dispareunia y Vaginismo. El miedo a la penetración provoca el intento de control que tensiona los músculos generando más dolor. Paradójicamente el intento de relajarse provoca más tensión.

Desde la terapia sexológica y estratégica trabajamos contigo para entender exactamente como esta funcionando tu problema y como intentas solucionarlo. A través de diferentes herramientas intentaremos desbloquear las soluciones intentadas, lo recursos que ha fallido y que empeoran tu vida sexual.


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